Publicado el 27 de abril de 2004.
Por Félix García Palomar
Este articulo está publicado en
, IIª
época, nº
43, Soria, 2003, pp. 75-89
En memoria de Víctor Antón, ‘Tito’
Recientes trabajos han dado a conocer el desencadenamiento, desarrollo y consecuencias de la epidemia de gripe en Soria durante 1918, con un estudio pormenorizado de lo acaecido en dos poblaciones relevantes dentro del ámbito provincial, como Langa de Duero y San Esteban de Gormaz[1]. Sin embargo, han sido otras localidades de la zona occidental soriana las que han sorprendido por sufrir con mayor intensidad el azote de esta epidemia, con unos resultados que pueden catalogarse de catastróficos con respecto al volumen de población existente entonces en ellas. Este es el caso de Piquera de San Esteban, un pueblo bañado por el río Pedro, en las cercanías de la N-110, la carretera que en aquel tiempo conducía a Segovia.
En la medida de lo posible se intentará reflejar lo imprescindible de lo ya expuesto en anteriores estudios, a los que se remite a los interesados en ampliar la visión de lo sucedido en la provincia durante la epidemia de gripe de 1918. Será preciso, sin embargo, ofrecer una síntesis de lo allí tratado para no privar a nadie de las herramientas precisas para interpretar los hechos de aquel fatídico año. Por eso se han aprovechado varios cuadros, gráficos y mapas de ambos artículos, para ofrecer una perspectiva más completa y, sobre todo, visual de esta epidemia[2].
La gripe es una enfermedad infecciosa causada por un virus, perteneciente a la familia de los ‘orthomyxoviridae’, del que existen tres tipos, A -el más grave-, B y C, que provoca fiebre, dolores de cabeza y de articulaciones, así como una intensa debilidad general, con manifestaciones catarrales fuertes. El periodo de incubación por contagio, así como su duración, es variable, con una prolongada convalecencia, siendo frecuentes las recaídas, así como complicaciones, especialmente en el aparato respiratorio (neumonía, bronconeumonía…) y el agravamiento de las enfermedades del corazón, aprovechando el estado de debilidad general del enfermo.
El mayor problema para combatir el virus de la gripe reside en sus frecuentes mutaciones, lo que impide su sometimiento por la ciencia. La única profilaxis es la vacuna antigripal, pero ni siquiera este remedio preventivo es completo, debido a estas modificaciones en el agente causal, y no existe un tratamiento específico verdaderamente eficaz, porque los antibióticos son, en la práctica, de nula efectividad -no así ante las complicaciones asociadas-; por tanto, las medicaciones combaten los síntomas -fiebres, dolores, tos, astenia…-, pero no sus causas.
En las primeras décadas del siglo XX la gripe era una enfermedad endémica en España, tal como ponen de relieve los datos que se ofrecen en el cuadro adjunto.
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1. MUERTOS POR GRIPE EN SAN ESTEBAN DE GORMAZ Y EN ESPAÑA |
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EN SAN ESTEBAN DE GORMAZ[3] © FGP-2003 |
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EN ESPAÑA POR QUINQUENIOS[4] |
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EN ESPAÑA ANUALES[5] |
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1896-1900 |
14 |
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1901-1905 |
8 |
1901-1905 |
59.545 |
1915 |
6.481 |
||
|
1906-1910 |
14 |
1906-1910 |
58.263 |
1916 |
7.021 |
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|
1911-1915 |
0 |
1911-1915 |
38.662 |
1917 |
7.479 |
||
|
1916-1920 |
27 |
1916-1920 |
200.674 |
1918 |
147.114 |
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|
1921-1925 |
2 |
1921-1925 |
35.559 |
1919 |
21.235 |
||
|
1926-1930 |
6 |
1926-1930 |
22.981 |
1920 |
17.825 |
||
|
1931-1935 |
0 |
|
1921 |
5.837 |
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|
1936-1940 |
1 |
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A partir de estos números, queda claro el endemismo de la gripe en España. Y para apreciar mejor las cifras de la última columna del cuadro anterior, se reproducen en el siguiente gráfico, tanto las de mortalidad endémica, como las referidos a la epidemia de 1918 y sus secuelas en años posteriores, hasta 1921, cuando los fallecimientos por gripe disminuyen, incluso con respecto a los años previos al desencadenamiento de la extraordinaria mortalidad de 1918.

Abundando en el tema, sirva esta otra referencia de Sánchez Jiménez, con respecto a 1900: fallecieron 536.716 personas y, entre las múltiples causas que provocaron estas muertes, destacan las originadas por cinco enfermedades infecciosas o parasitarias, todas con cifras cercanas o superiores a los 10.000 óbitos en este año, tuberculosis, neumonías, fiebres tifoideas, sarampión y gripe[6].
Como se aprecia en el cuadro de datos sobre muertes en España, las cifras de fallecidos, que van reduciéndose lentamente en cada periodo, tanto por enfermedades infecciosas como en su número global, muestran un intenso incremento en el periodo correspondiente al desarrollo de la epidemia de gripe (1916-1920), que resulta muy significativo, y más aún observando los porcentajes, los más altos de la serie mostrada. Y teniendo en cuenta este proceso de disminución de la mortalidad, los números totales (192.243 muertes más por enfermedades infecciosas y 335.455 en el global) no son en absoluto directamente equiparables a las causadas por la gripe, precisamente por ese proceso de bajada en decesos, sino que fueron un número mayor, como se observa en el número total de muertos por gripe en el periodo 1916-1920 (200.674; vd. cuadro nº 1).
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3. MUERTES TOTALES Y MUERTES POR ENFERMEDADES INFECCIOSAS EN ESPAÑA DURANTE EL PERIODO 1901-1930[7] |
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Quinquenio |
Totales |
Por enfermedades infecciosas |
% sobre muertes totales |
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1901-1905 |
2.454.999 |
626.497 |
25,52 |
|
1906-1910 |
2.354.777 |
534.238 |
22,69 |
|
1911-1915 |
2.244.990 |
474.381 |
21,13 |
|
1916-1920 |
2.580.445 |
666.624 |
25,83 |
|
1921-1925 |
2.209.472 |
419.905 |
19,00 |
|
1926-1930 |
2.055.630 |
350.991 |
17,07 |
Además de este hecho permanente, cada cierto tiempo se sucedían epidemias de gripe, de ámbito más o menos extenso, que ocasionaban una mortalidad excepcional que añadir a la ya de por sí elevada mortandad de esta etapa. Así, en 1889-90 se extendió por Europa una gran epidemia, conocida en España como “gripe de Gayarre”, debido a que, por complicaciones de una bronconeumonía, falleció el gran tenor navarro Sebastián Julián Gayarre.
Calificada como “una epidemia universal” (Sánchez Jiménez) o como “la epidemia más grave del siglo XX” (Losada), la gripe de 1918-1919 provocó más de 20 millones de fallecidos, que Losada eleva a “cerca de 40 millones”, aunque este autor parece abarcar el periodo 1918-1920[8]. Al parecer tuvo su origen en Estados Unidos de Norteamérica -aunque otros autores señalan a China-, extendiéndose por gran parte del mundo, favorecida por la situación bélica que se vivía (Iª Guerra Mundial) y el transporte de soldados y mercancías, así como por las malas condiciones higiénicas, el desconocimiento científico sobre la enfermedad y la carestía alimenticia típica de una conflagración general.
A España llegó, posiblemente, por medio de jornaleros que habían trabajado temporalmente en Francia, expandiéndose por el país. Pronto, quizá debido a su intensidad en la nación, fue conocida en el continente como gripe española, aunque aquí recibió el nombre de “el soldado de Nápoles”, por el notable éxito de esta serenata de la zarzuela La canción del olvido, entonces estrenada (con música de José Serrano Simeón y libreto de Federico Romero Saráchaga y Guillermo Fernández Shaw), tan pegadiza como la epidemia.
La intensidad de la gripe en 1918 podría deberse a una mutación del agente causal de la enfermedad. La hipótesis más extendida hasta ahora era por “recombinación genética entre un virus animal, concretamente la gripe porcina, y otro humano”[9]. Recientes estudios de la cepa del virus gripal de 1918 han determinado que el agente causal era de origen aviar, no porcino, ante el cual el sistema inmunológico del hombre, sin antecedentes, no podía combatir la infección con eficacia, por lo que las consecuencias fueron extremadamente graves.
La gripe se desarrolló en España en tres fases: de mayo a julio de 1918; de agosto a diciembre; y el último hasta marzo de 1919, siendo el segundo periodo el más intenso, generalizado y grave. Y todavía en 1920 se produjo un rebrote de la enfermedad. Afectó principalmente a la población más joven, los menores de 5 años -con 21.292 muertos- y el grupo de edad de 20 a 30 años -unos 60.478 fallecidos-. En un balance de la epidemia, presentado por el doctor Murillo en la Academia de Medicina (sesión de 12 de abril de 1919), se mencionan 8 millones de afectados y más de 160.000 fallecidos por gripe en España -40.000 en el mes de diciembre de 1918-, a pesar del carácter “benigno” de la epidemia, debido a las condiciones existentes y a las imprevisiones sanitarias de las autoridades; difuntos a los que habría que añadir los muertos por complicaciones agravadas por la epidemia de gripe, especialmente del aparato respiratorio y del corazón e, incluso, del sistema neurológico.

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El mapa adjunto muestra el incremento de la mortalidad en España en el año 1918 con relación a 1917, cuyo elemento fundamental fue la epidemia de gripe sufrida, principalmente, en el otoño. Como se aprecia, las más afectadas son la zona norte, en la cornisa cantábrica y en los valles del Duero y Ebro, y el sudeste levantino, con unas tasas de incidencia muy elevadas.
Cuando a finales de 1919 pueda considerarse que la epidemia de gripe en España está retrocediendo en su virulencia, si bien haya que esperar, considerando el rebrote de 1920 y el endemismo de la enfermedad, a 1921 para alcanzar cifras de mortalidad similares a las previas de 1917 -afortunadamente inferiores-, la sangría producida en la población ha sido dramática. No debe olvidarse que, desde que en 1857 se iniciaron de forma regular estadísticas sobre población en España, sólo tres años tuvieron un crecimiento natural negativo, hasta el control de la natalidad de finales del siglo XX: 1885, con la epidemia de cólera como causa directa; 1918, con la gripe y sus repercusiones; y 1939, con el fin de la Guerra Civil y sus consecuencias[11].
La evolución de la población soriana, en las primeras décadas del siglo XX, muestra un leve crecimiento sostenido, a excepción del retroceso sufrido, precisamente, en el periodo 1910-1920, no superando las cifras alcanzadas en 1910 hasta el censo de 1940. Pero los números no ofrecen respuestas.
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5. DATOS CENSALES DE LA POBLACIÓN DE SORIA, DE CASTILLA Y LEÓN Y DE ESPAÑA, 1900-1950[12] |
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1900 |
1910 |
1920 |
1930 |
1940 |
1950 |
|
SORIA |
150.462 |
156.354 |
151.595 |
156.207 |
159.824 |
161.182 |
|
CAST-LEÓN |
2.302.417 |
2.367.878 |
2.337.405 |
2.477.324 |
2.694.347 |
2.864.378 |
|
ESPAÑA |
18.616.630 |
19.949.581 |
21.303.207 |
23.563.912 |
25.878.016 |
27.976.755 |
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Los datos censales muestran que tanto en Soria, como en Castilla y León, existe un descenso de población en 1920 con respecto al censo previo de 1910, hecho que no se produce en el conjunto nacional. También se observa que la recuperación y superación de este número de habitantes se produce antes en Castilla y León (censo de 1930) que en la provincia de Soria (censo de 1940).
Sin embargo, difícilmente puede achacarse a una sola causa, como pueda ser la epidemia de gripe de 1918, el descenso de la población sufrido en la provincia de Soria y en Castilla y León en la década 1910-1920, especialmente si está cuantificado y se conoce su volumen aproximado. Tampoco habría que asumir una hipótesis que ignore la importancia de estos episodios de mortalidad excepcional. Debe tenerse en cuenta que el periodo de principios de siglo XX mantenía unas características de elevada natalidad y alta mortalidad, que va descendiendo -régimen demográfico en transición-, siendo las enfermedades infectocontagiosas, como la gripe, el sarampión, la tuberculosis..., un azote repetido, jugando un papel importante en el balance demográfico, como anteriormente ha quedado de manifiesto.
Si a ello se añaden unas tasas de mortalidad infantil muy altas, con especial incidencia en los aparatos respiratorio y digestivo -en este caso por unas condiciones higiénicas en el consumo de agua poco recomendables, más las deficiencias de las infraestructuras sanitarias y urbanas, que, por supuesto, afectan a toda la población-, el panorama resulta desolador. Y si, pese a todo, existía un margen de crecimiento natural, más o menos limitado, las condiciones socioeconómicas no eran las adecuadas para absorberlo, encontrando en la emigración la válvula de escape que definía la situación.
Un ejemplo concreto, que no tiene por qué servir de modelo en la provincia, puede ser el de San Esteban de Gormaz. En el periodo 1911-1920 se produjeron 745 nacimientos y 551 defunciones, y a pesar de soportar una epidemia de sarampión en 1915 -al menos 31 muertos- y la de gripe de 1918 -como poco 23 fallecidos-, obtuvo un crecimiento natural de 194 personas. Teniendo en cuenta que entre los censos de 1910 (2.145 habitantes) y 1920 (2.014) hay un descenso de 131 habitantes, el saldo migratorio resulta negativo (-325 habitantes), lo que da a entender la importancia de la emigración en la evolución de la población[13].
También en Soria, como en España, la gripe era una enfermedad endémica, tal como se aprecia en los datos del Boletín Oficial de la Provincia, para el periodo comprendido entre septiembre de 1917 y octubre de 1919, que se muestran en el siguiente cuadro. Y así lo afirma, por si hubiera dudas, la propia Junta de Sanidad de la provincia de Soria, al declarar finalizada la epidemia de gripe, el 29 de noviembre de 1918, calificando “de carácter endémico el reducido número de casos que haya en la actualidad”[14].
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6. VARIABLES DE POBLACIÓN Y FALLECIDOS POR GRIPE EN LA PROVINCIA DE SORIA[15] © FGP-2003 |
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Mes y año |
Nacimientos |
Defunciones |
Crecimiento Natural |
Muertos por gripe |
% muertos gripe/total |
|
Septiembre-1917 |
361 |
287 |
74 |
3 |
1,045 |
|
Octubre-1917 |
409 |
337 |
72 |
2 |
0,593 |
|
Noviembre-1917 |
354 |
311 |
43 |
10 |
3,215 |
|
Diciembre-1917 |
386 |
312 |
74 |
11 |
3,525 |
|
Enero-1918 |
387 |
310 |
77 |
7 |
2,258 |
|
Febrero-1918 |
403 |
236 |
167 |
5 |
2,118 |
|
Marzo-1918 |
515 |
284 |
231 |
2 |
0,704 |
|
Abril-1918 |
504 |
308 |
196 |
14 |
4,545 |
|
Mayo-1918 |
512 |
271 |
241 |
9 |
3,321 |
|
Junio-1918 |
454 |
318 |
136 |
34 |
10,691 |
|
Julio-1918 |
362 |
336 |
26 |
23 |
6,845 |
|
Agosto-1918 |
344 |
332 |
12 |
9 |
2,710 |
|
Septiembre-1918 |
371 |
401 |
-30 |
36 |
8,977 |
|
Octubre-1918 |
404 |
1.589 |
-1.185 |
837 |
52,674 |
|
Noviembre-1918 |
335 |
677 |
-342 |
276 |
40,768 |
|
Diciembre-1918 |
364 |
305 |
59 |
26 |
8,524 |
|
Enero-1919 |
351 |
292 |
59 |
5 |
1,712 |
|
Febrero-1919 |
325 |
228 |
97 |
7 |
3,070 |
|
Marzo-1919 |
400 |
300 |
100 |
24 |
8,000 |
|
Abril-1919 |
409 |
318 |
91 |
30 |
9,433 |
|
Mayo-1919 |
416 |
283 |
133 |
18 |
6,360 |
|
Junio-1919 |
337 |
250 |
87 |
10 |
4,000 |
|
Julio-1919 |
273 |
308 |
-35 |
7 |
2,272 |
|
Agosto-1919 |
295 |
425 |
-130 |
3 |
0,705 |
|
Septiembre-1919 |
361 |
334 |
27 |
6 |
1,796 |
|
Octubre-1919 |
451 |
281 |
170 |
2 |
0,711 |
|
TOTAL |
10.083 |
9.633 |
|||